Los Riesgos y Control de Riesgos de los Humos de Soldadura
Guía profesional sobre la identificación, evaluación y control de los humos metálicos en procesos de soldadura, conforme a la Ley N° 29783, el D.S. N° 005-2012-TR, el D.S. N° 024-2016-EM, la NTP-ISO 16321-2:2022, los estándares OSHA, NIOSH y ANSI Z87.1, con aplicación en los sectores minería, construcción, industria, transporte, comercio y banca
La soldadura es una actividad fundamental en sectores como la minería en Arequipa, la construcción en Lima, la industria metalmecánica y el transporte. Sin embargo, los procesos de soldadura por arco eléctrico, oxicorte o MIG/MAG generan una mezcla compleja de gases y partículas metálicas finas conocida como humos de soldadura, clasificados como agentes químicos peligrosos según la Ley N° 29783, Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo. La exposición sin control a estos humos —que contienen metales como manganeso, zinc, cromo hexavalente, níquel y plomo— puede causar desde irritación aguda y fiebre de los humos metálicos hasta enfermedades crónicas graves como cáncer de pulmón, daño neurológico similar al Parkinson y asma ocupacional. La Occupational Safety and Health Administration (OSHA) y el National Institute for Occupational Safety and Health (NIOSH) han establecido límites estrictos de exposición y exigen la implementación de controles de ingeniería y protección personal. En el Perú, el Decreto Supremo N° 005-2012-TR, Reglamento de la Ley N° 29783, y el Decreto Supremo N° 024-2016-EM para el sector minero imponen al empleador la obligación de identificar este peligro en la Matriz IPERC y adoptar las medidas de control siguiendo la jerarquía de controles. La Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (SUNAFIL) fiscaliza el cumplimiento de estas obligaciones y puede imponer sanciones de hasta 45 UIT a las empresas que las incumplan.
1. Marco Normativo de los Riesgos por Humos de Soldadura
1.1. La Ley N° 29783 y el Decreto Supremo N° 005-2012-TR
La Ley N° 29783, Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo, constituye la norma fundamental en materia preventiva. Su artículo 56 establece que el empleador debe prever que la exposición a los agentes físicos, químicos, biológicos, ergonómicos y psicosociales no generen daño a la salud de los trabajadores. Los humos de soldadura se clasifican como agentes químicos en forma de partículas en suspensión y gases, y su identificación, evaluación y control es obligatoria conforme al artículo 57 de la misma ley. El Decreto Supremo N° 005-2012-TR, Reglamento de la Ley N° 29783, desarrolla en su artículo 33 la obligación de llevar el Registro de Monitoreo de Agentes Físicos, Químicos, Biológicos, Psicosociales y Factores de Riesgo Disergonómicos, en el que deben constar los resultados de las evaluaciones de exposición a humos metálicos realizadas en las áreas de soldadura. El artículo 97 del mismo reglamento exige que los equipos de protección personal —incluyendo los respiradores y los filtros para humos metálicos— sean seleccionados considerando la naturaleza del riesgo y cumplan con las Normas Técnicas Peruanas (NTP) o, en su defecto, con normas internacionales reconocidas.
1.2. El Decreto Supremo N° 024-2016-EM — Sector Minería
En el sector minería, el Decreto Supremo N° 024-2016-EM, Reglamento de Seguridad y Salud Ocupacional en Minería, y sus modificatorias D.S. N° 023-2017-EM y D.S. N° 034-2023-EM, exigen en su artículo 95 que los titulares mineros proporcionen a los trabajadores expuestos a humos de soldadura los equipos de protección personal adecuados, incluyendo respiradores con filtros para humos metálicos. El reglamento contempla la elaboración de programas para identificar, prevenir y controlar los riesgos químicos en las operaciones mineras, y exige que el Programa Anual de Capacitación incluya la formación en higiene ocupacional y control de sustancias peligrosas. En regiones como Arequipa, Moquegua y Áncash, el cumplimiento de estas disposiciones es fiscalizado tanto por OSINERGMIN como por SUNAFIL.
1.3. Normas Técnicas Peruanas Aplicables
- NTP 341.202:2019 — Soldadura. Seguridad en soldadura y procesos afines: Establece los requisitos para la protección de las personas contra lesiones y enfermedades durante los procesos de soldadura. Aborda la ventilación, la protección respiratoria y la protección ocular.
- NTP-ISO 16321-2:2022 — Protección ocular y facial para uso ocupacional. Parte 2: Requisitos adicionales para los protectores utilizados durante la soldadura y técnicas relacionadas: Aprobada mediante Resolución Directoral Nº 012-2022-INACAL/DN, especifica los requisitos de material, diseño, desempeño y marcado para los protectores oculares y faciales utilizados en soldadura.
- NTP 399.010-1:2016 — Señales de Seguridad: Regula la señalización de advertencia sobre riesgos químicos y la obligatoriedad del uso de protección respiratoria y ocular en áreas de soldadura.
1.4. Estándares Internacionales de Referencia
- OSHA 29 CFR 1910.252 — Soldadura, corte y soldadura fuerte: La norma de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional de los Estados Unidos exige que se proporcione ventilación mecánica cuando se suelden o corten metales, y que los sistemas de extracción localizada o ventilación general mantengan la concentración de humos tóxicos, gases o polvos por debajo de los límites de exposición permisibles (PEL) especificados en 29 CFR 1910.1000. La norma exige el uso de respiradores si la ventilación no reduce los niveles de contaminantes por debajo de los PEL.
- OSHA 29 CFR 1910.1000 — Calidad del aire: Establece los límites de exposición permisibles (PEL) para diversos metales presentes en los humos de soldadura, como el manganeso (5 mg/m³), el zinc (5 mg/m³), el plomo (0.05 mg/m³) y el cromo hexavalente (0.005 mg/m³).
- NIOSH — Recomendaciones de protección respiratoria: El NIOSH recomienda el uso de respiradores de partículas de media cara con filtros N95 o superiores para exposiciones a humos metálicos, y establece que los filtros de la serie P (P95, P100) son recomendables cuando hay presencia de aerosoles de aceite o cuando se requiere un ajuste más duradero. Los cartuchos para humo metálico no están diseñados para durar toda la jornada laboral en presencia continua de humo: la rápida saturación del medio filtrante obliga a su reemplazo periódico.
- ANSI Z87.1 — Protección ocular y facial: Establece los requisitos para caretas de soldar, filtros de oscurecimiento (pasivos y autooscurecibles) y gafas de seguridad complementarias, con marcas como Z87+ (alta resistencia a impactos), W (filtro de soldadura) y U (protección UV).
- ANSI Z49.1 — Seguridad en soldadura, corte y procesos afines: Estándar integral que aborda todos los aspectos de la seguridad en soldadura, incluyendo la protección respiratoria, la ventilación, la protección ocular y la prevención de incendios.
2. Riesgos de los Humos de Soldadura para la Salud
2.1. Composición de los Humos de Soldadura
Los humos de soldadura son una mezcla compleja de gases y partículas metálicas finas que se generan por la fusión del metal base, del material de aporte y del revestimiento del electrodo. Su composición varía en función del proceso de soldadura, del metal base, del material de aporte y de los parámetros de operación. Los metales más frecuentes en los humos de soldadura incluyen manganeso (Mn), zinc (Zn), hierro (Fe), plomo (Pb), cromo (Cr), níquel (Ni), cobre (Cu) y cadmio (Cd). Los gases generados incluyen monóxido de carbono (CO), dióxido de carbono (CO₂), óxidos de nitrógeno (NOx) y ozono (O₃). Según estudios de evaluación de la exposición ocupacional en soldadores, aproximadamente el 30% de los trabajadores excede los límites de exposición permisibles (TLV-TWA) para metales como el manganeso, el zinc, el hierro o el plomo, lo que evidencia una situación de riesgo que debe ser intervenida.
2.2. Efectos Agudos sobre la Salud
- Fiebre de los humos metálicos: La exposición aguda a humos de soldadura que contienen óxido de zinc —típicamente generados durante la soldadura de acero galvanizado— produce un cuadro de fiebre, escalofríos, náuseas, dolores musculares y fatiga que aparece entre 4 y 12 horas después de la exposición. Aunque generalmente se resuelve en 24 a 48 horas, puede incapacitar temporalmente al trabajador y aumentar el riesgo de accidentes laborales por disminución del estado de alerta.
- Irritación de las vías respiratorias, los ojos y la piel: Los humos de soldadura pueden causar irritación aguda de la nariz, la garganta, los bronquios y los ojos, con síntomas como sequedad, tos, estornudos, enrojecimiento ocular y sensación de arenilla. Según la OSHA, la exposición a corto plazo a los humos de metales puede provocar también mareos y náuseas.
- Intoxicación por monóxido de carbono: En espacios confinados, la acumulación de monóxido de carbono generado por el arco de soldadura puede causar intoxicación aguda, con cefalea, confusión, pérdida de consciencia e incluso la muerte si la exposición es prolongada.
2.3. Efectos Crónicos sobre la Salud
- Cáncer de pulmón: En 2017, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) clasificó los humos de soldadura como cancerígenos del Grupo 1 (cancerígeno para los seres humanos). Esta clasificación se basa en evidencia suficiente de que los humos de soldadura causan cáncer de pulmón y en evidencia limitada de que causan cáncer de riñón.
- Daño neurológico por manganeso: La exposición crónica al manganeso presente en los humos de soldadura de acero al carbono puede causar manganismo, un trastorno neurológico con síntomas similares a la enfermedad de Parkinson: temblores, rigidez muscular, lentitud de movimientos y alteraciones cognitivas. Los efectos neurológicos del manganeso pueden aparecer incluso a concentraciones inferiores a los límites de exposición permisibles.
- Asma ocupacional: La exposición a humos de soldadura que contienen cromo y níquel —especialmente durante la soldadura de acero inoxidable— puede causar sensibilización de las vías respiratorias y desarrollo de asma ocupacional, una enfermedad crónica que puede obligar al trabajador a abandonar definitivamente las tareas de soldadura.
- Neumoconiosis del soldador (siderosis): La inhalación prolongada de partículas de óxido de hierro puede causar depósitos de hierro en los pulmones, detectables en radiografías de tórax. Aunque clásicamente se ha considerado una condición benigna, estudios recientes sugieren que puede estar asociada a fibrosis pulmonar y a un mayor riesgo de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
3. Jerarquía de Controles para los Humos de Soldadura
La Ley N° 29783 establece en su artículo 57 que las medidas de control deben aplicarse siguiendo una jerarquía de controles, priorizando las medidas que actúan sobre la fuente del riesgo. Para los humos de soldadura, esta jerarquía se traduce en las siguientes prioridades:
- Eliminación: Sustituir la soldadura por procesos de unión que no generen humos —como la unión por pernos, remaches o adhesivos estructurales— siempre que sea técnicamente viable.
- Sustitución: Reemplazar el material base o el material de aporte por otros que generen humos de menor toxicidad —por ejemplo, sustituir acero inoxidable por acero al carbono cuando sea posible—, o utilizar electrodos de bajo manganeso y bajo cromo.
- Controles de ingeniería: Implementar sistemas de ventilación localizada por extracción (LEV) —extractores portátiles con brazos articulados, mesas de soldadura con aspiración descendente, campanas de extracción— que capturen los humos en la fuente antes de que ingresen a la zona de respiración del soldador. La OSHA 1910.252(c)(1)(iii) exige que los sistemas de extracción localizada o ventilación general mantengan la concentración de humos tóxicos, gases o polvos por debajo de los límites de exposición permisibles.
- Controles administrativos: Rotación de tareas para limitar el tiempo de exposición de cada trabajador; programación de las tareas de soldadura en turnos con menor número de trabajadores en el área; capacitación de los trabajadores en las técnicas de soldadura que generan menos humos —mayor distancia entre la boquilla y la pieza, ángulo de soldadura adecuado, regulación correcta de los parámetros de corriente y voltaje—; y señalización de las áreas de soldadura.
- Equipos de protección personal (EPP): Respiradores con filtros para humos metálicos, caretas de soldar con filtros de oscurecimiento, gafas de seguridad, guantes de cuero cromo, chaqueta de cuero con mangas, pantalón sin bastas, gorra de cuero, escarpines y calzado de seguridad con punta de acero.
4. Equipos de Protección Respiratoria: Respiradores y Filtros
Cuando los controles de ingeniería no son suficientes para mantener la concentración de humos por debajo de los límites de exposición permisibles, el empleador está obligado a proporcionar respiradores certificados, conforme a la OSHA 1910.252 y a la Ley N° 29783. La selección del respirador debe basarse en la evaluación de la exposición realizada por personal calificado.
4.1. Tipos de Respiradores para Soldadura
- Respirador de media cara con filtros reemplazables: Cubre la nariz y la boca. Puede usarse para la mayoría de las operaciones de soldadura cuando las concentraciones de contaminantes no superan 10 veces el límite de exposición permisible. Es compatible con la careta de soldar si se selecciona un modelo de perfil bajo y se ajusta correctamente.
- Respirador de cara completa con filtros reemplazables: Cubre toda la cara, integrando protección ocular. Proporciona un mejor ajuste facial y un mayor factor de protección. No es compatible con la careta de soldar convencional: el soldador debe utilizar la pantalla facial de soldadura sobre el respirador.
- Respirador con suministro de aire (PAPR — Powered Air Purifying Respirator): Incorpora un ventilador que fuerza el paso del aire a través de los filtros, proporcionando un flujo constante de aire limpio al interior del casco del soldador. Es la opción preferente para soldadores que trabajan en espacios confinados o en exposiciones elevadas, y para trabajadores con barba o con dificultades de ajuste de los respiradores de presión negativa.
- Equipo de respiración autónoma (ERA): Requerido en espacios confinados donde la atmósfera puede ser inmediatamente peligrosa para la vida o la salud (IDLH), o cuando la concentración de oxígeno es inferior al 19.5%.
4.2. Tipos de Filtros para Humos de Soldadura
Los filtros para respiradores se clasifican según el estándar NIOSH 42 CFR Part 84 en tres series de eficiencia —N (No resistente al aceite), R (Resistente al aceite) y P (A prueba de aceite)— y tres niveles de eficiencia de filtración —95%, 99% y 99.97% (denominado 100)—. Los filtros más utilizados en soldadura son:
- Filtro N95: Eficiencia de filtración del 95% para partículas no aceitosas. Adecuado para soldadura de acero al carbono en áreas bien ventiladas y con concentraciones moderadas de humos. No debe utilizarse cuando haya aerosoles de aceite presentes —por ejemplo, en talleres de mantenimiento de vehículos del sector transporte—.
- Filtro P95: Eficiencia de filtración del 95% para partículas aceitosas y no aceitosas. Resistente al aceite y con vida útil más prolongada que el N95. Adecuado para soldadura en entornos con presencia de neblinas de aceite, como los talleres de mantenimiento de maquinaria en el sector minería.
- Filtro N99 y P99: Eficiencia de filtración del 99%. Recomendados para concentraciones más elevadas de humos o para soldadura de metales que generan partículas finas y altamente tóxicas —como el cromo hexavalente y el níquel—.
- Filtro P100: Eficiencia de filtración del 99.97%. Es el filtro de partículas de mayor protección. Recomendado para soldadura de acero inoxidable y otros metales que generan humos cancerígenos, para soldadura en espacios confinados, y para trabajadores con hipersensibilidad bronquial. Los filtros P100 con capa de carbón activado —como el modelo 2097 de 3M— incorporan una capa adicional que ayuda a filtrar los niveles molestos de ozono y vapores orgánicos generados durante la soldadura.
El NIOSH recomienda que los trabajadores que utilizan filtros de la serie P sigan las pautas del fabricante respecto a los límites de tiempo de uso, y establece que los cartuchos de protección respiratoria no están diseñados para durar toda la jornada laboral en presencia continua de humo metálico: la saturación del medio filtrante obliga a su reemplazo periódico conforme a las indicaciones del fabricante.
5. Protección Ocular y Facial para Soldadura
La protección ocular en soldadura es una obligación legal que emana de la Ley N° 29783 y del D.S. N° 005-2012-TR, y está regulada técnicamente por la NTP-ISO 16321-2:2022 y la ANSI Z87.1.
5.1. Tipos de Protección Ocular y Facial
- Gafas de seguridad con protección lateral: Deben utilizarse debajo de la careta de soldar durante todas las operaciones de soldadura, para proteger los ojos de las chispas y de la radiación reflejada. Deben cumplir con la ANSI Z87.1 (marca Z87+).
- Careta de soldar con filtro pasivo: Incorpora un vidrio filtrante fijo con oscurecimiento entre 10 y 14. Adecuada para procesos de soldadura al arco con intensidades de corriente superiores a 50 amperios. Debe cumplir con la NTP-ISO 16321-2:2022 y con la ANSI Z87.1 (marca W seguida del número de tono).
- Careta de soldar con filtro autooscurecible (ADF): El filtro se oscurece automáticamente en milésimas de segundo al detectar el arco eléctrico, y se aclara cuando el arco cesa. Permite al soldador mantener la careta en posición durante toda la operación, eliminando el riesgo de exposición inadvertida a la radiación UV/IR. Debe cumplir con la NTP-ISO 16321-2:2022 y con la ANSI Z87.1.
- Gafas de soldadura (para oxicorte y soldadura oxiacetilénica): Para procesos de oxicorte y soldadura con llama de gas, se utilizan gafas de seguridad con vidrios filtrantes de tono 4 a 6.
5.2. Selección del Número de Oscurecimiento según el Proceso
La OSHA 29 CFR 1910.252 y la ANSI Z49.1 establecen los números de oscurecimiento mínimos en función del proceso de soldadura y de la intensidad de corriente:
- Soldadura oxiacetilénica (oxicorte): Tono 4 a 6, dependiendo del espesor del material.
- Soldadura al arco con electrodo revestido (SMAW): Tono 10 a 14, según la intensidad de corriente (desde 40 A hasta más de 250 A).
- Soldadura MIG/MAG: Tono 10 a 14, con ajustes similares a SMAW.
- Soldadura TIG: Tono 10 a 14, requiriéndose oscurecimientos más altos para corrientes superiores a 150 A.
- Corte por plasma: Tono 8 a 12.
- Corte por arco aire (arc air gouging): Tono 12 a 14.
6. Prácticas Seguras e Inseguras en Soldadura
6.1. Prácticas Seguras (Lo que el Soldador y el Empleador DEBEN Hacer)
- Evaluar la exposición a humos metálicos mediante monitoreos ocupacionales realizados por personal calificado, conforme al D.S. N° 005-2012-TR y a la OSHA 1910.1000.
- Implementar ventilación localizada por extracción (LEV) siempre que la soldadura se realice en interiores. El brazo de extracción debe situarse lo más cerca posible del punto de soldadura, idealmente a menos de 30 cm.
- No meter la cabeza en el humo mientras se está soldando: El soldador debe posicionarse de modo que la corriente de aire —natural o forzada— aleje los humos de su zona de respiración. Nunca debe colocar la cabeza entre el humo y la pieza de trabajo.
- No levantar la visera del casco hasta que los trabajadores más cercanos terminen de soldar: La radiación UV/IR reflejada y los humos residuales pueden causar daños oculares y respiratorios incluso después de apagado el arco.
- Utilizar los respiradores correctamente: Realizar la prueba de ajuste facial (fit test) antes de la primera utilización de cada modelo de respirador, y la verificación de sellado (fit check) antes de cada uso. Los respiradores no deben utilizarse en áreas mal ventiladas o espacios confinados sin haber verificado previamente que la atmósfera es segura.
- Inspeccionar los filtros antes de cada uso y reemplazarlos cuando se detecte un aumento de la resistencia a la inhalación, cuando el filtro esté visiblemente sucio o deformado, o cuando se haya alcanzado el límite de tiempo de uso recomendado por el fabricante.
- Utilizar la careta de soldar con el filtro de oscurecimiento adecuado al proceso y a la intensidad de corriente, y mantener las gafas de seguridad puestas debajo de la careta en todo momento.
- Utilizar ropa de protección completa: Chaqueta de cuero con mangas, pantalón sin bastas, gorra de cuero, guantes de caña larga, escarpines y calzado de seguridad con punta de acero. La ropa de trabajo convencional no protege contra las chispas ni contra la radiación UV reflejada.
- Capacitar a los trabajadores en los riesgos específicos de los humos de soldadura y en las técnicas de soldadura que generan menor cantidad de humos, conforme a la Ley N° 30222.
6.2. Prácticas Inseguras (Lo que el Soldador y el Empleador NO DEBEN Hacer)
- Soldar en interiores sin ventilación localizada por extracción: La ventilación general —ventanas abiertas, ventiladores de techo— no es suficiente para controlar la exposición a humos metálicos en la mayoría de los casos.
- Utilizar respiradores sin haber realizado la prueba de ajuste facial (fit test): Un respirador mal ajustado no protege adecuadamente, incluso si el filtro es de alta eficiencia. Los trabajadores con barba o con vello facial en la zona de sellado no pueden obtener un ajuste adecuado con respiradores de presión negativa.
- Reutilizar filtros desechables más allá de su vida útil: La saturación del filtro reduce la eficiencia de filtración y aumenta la resistencia a la inhalación, lo que puede inducir al trabajador a retirarse el respirador durante la jornada.
- Utilizar la careta de soldar sin gafas de seguridad debajo: Las chispas que ingresan lateralmente y la radiación reflejada pueden causar lesiones oculares graves.
- Soldar sobre superficies pintadas, galvanizadas o recubiertas sin haber eliminado previamente el recubrimiento: La combustión de pinturas, galvanizados y recubrimientos genera gases tóxicos adicionales —como el fosgeno, el cianuro de hidrógeno y el formaldehído— que se suman a los riesgos de los humos metálicos.
- Soldar en espacios confinados sin atmósfera controlada, sin ventilación forzada y sin ERA: La acumulación de gases tóxicos, humos metálicos y la posible deficiencia de oxígeno configuran un riesgo de muerte en minutos.
- Ignorar los síntomas de exposición aguda —náuseas, mareos, fiebre, dificultad respiratoria— y continuar soldando sin buscar atención médica.
7. Contenido de la Capacitación sobre Riesgos de Humos de Soldadura
La Ley N° 29783 y el D.S. N° 005-2012-TR exigen que los trabajadores reciban capacitación específica sobre los riesgos de su puesto de trabajo. La Ley N° 30222 establece que esta capacitación debe ser impartida por profesionales competentes y con experiencia acreditada en la materia. Los contenidos mínimos de la capacitación sobre riesgos de humos de soldadura deben incluir:
- Composición de los humos de soldadura según el proceso y los materiales utilizados.
- Efectos agudos y crónicos de los humos metálicos sobre la salud: fiebre de los humos metálicos, irritación respiratoria, manganismo, cáncer de pulmón, asma ocupacional.
- Límites de exposición permisibles (PEL de OSHA, TLV de la ACGIH) para los metales presentes en los humos de soldadura.
- Jerarquía de controles para los humos de soldadura, con énfasis en la ventilación localizada por extracción (LEV).
- Selección, uso, ajuste, inspección y mantenimiento de los respiradores y filtros.
- Selección de la protección ocular y facial según el proceso de soldadura y la intensidad de corriente.
- Prácticas seguras e inseguras en soldadura.
- Reconocimiento de los signos y síntomas de exposición aguda y crónica.
8. Aplicación en los Sectores Productivos del Perú
8.1. Minería
En el sector minería, la soldadura se realiza en condiciones ambientales extremas: labores subterráneas con oscuridad y humedad, plantas de procesamiento con presencia de agentes químicos, y mantenimiento de equipos de gran altura. El D.S. N° 024-2016-EM exige que los titulares mineros implementen sistemas de gestión que contemplen la prevención de riesgos químicos, incluyendo los humos de soldadura. La capacitación en este sector debe enfatizar la ventilación forzada en espacios confinados, la compatibilidad de los respiradores con otros EPP como los detectores de gases, y la protección respiratoria en soldadura de equipos galvanizados. En regiones como Arequipa, Moquegua y Áncash, el cumplimiento de estas disposiciones es fiscalizado tanto por OSINERGMIN como por SUNAFIL.
8.2. Construcción
En el sector construcción, la soldadura se utiliza en el montaje de estructuras metálicas, encofrados, tuberías y armaduras de acero. La Norma G.050 y el D.S. N° 011-2019-TR exigen la provisión de EPP certificados y la capacitación de los trabajadores. En las obras de Lima, la soldadura se realiza a menudo en exteriores, lo que reduce la concentración de humos en la zona de respiración del soldador, pero no elimina la obligación de proporcionar respiradores cuando la evaluación de riesgos lo indique. La soldadura sobre acero galvanizado —frecuente en estructuras de cubiertas— requiere especial atención por la generación de óxido de zinc y el riesgo de fiebre de los humos metálicos.
8.3. Industria
En el sector industrial, la soldadura se utiliza en procesos de fabricación, mantenimiento y reparación de maquinaria. La exposición a humos de soldadura puede ser continua durante toda la jornada laboral, lo que exige la implementación de ventilación localizada por extracción (LEV) en todos los puestos fijos de soldadura. La R.M. N° 375-2008-TR proporciona el marco para la evaluación de los riesgos ergonómicos asociados a las posturas de soldadura, que también deben ser considerados en la capacitación.
8.4. Transporte, Comercio y Banca
En el sector transporte, la soldadura se utiliza en talleres de reparación y mantenimiento de vehículos, donde coexisten los riesgos de humos metálicos con los de vapores de combustibles y lubricantes. En los sectores comercio y banca, la soldadura se limita al mantenimiento de infraestructura —reparación de puertas metálicas, instalación de sistemas de seguridad, mantenimiento de equipos—, pero los trabajadores que la realizan tienen el mismo derecho a la protección que en cualquier otro sector. La normativa general —Ley N° 29783 y D.S. N° 005-2012-TR— es plenamente aplicable a estos sectores.
9. Fiscalización y Consecuencias del Incumplimiento
La Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (SUNAFIL) verifica el cumplimiento de las obligaciones en materia de protección frente a humos de soldadura. Durante una visita inspectiva, los inspectores de trabajo verifican los siguientes aspectos:
- La identificación de los riesgos por humos de soldadura en la Matriz IPERC y la determinación de los controles correspondientes.
- La realización de monitoreos ocupacionales de humos metálicos, con los registros correspondientes en el Registro de Monitoreo de Agentes.
- La implementación de sistemas de ventilación localizada por extracción en las áreas de soldadura.
- La provisión de respiradores certificados por NIOSH y de caretas de soldar certificadas conforme a la NTP-ISO 16321-2:2022 y a la ANSI Z87.1, con los registros de entrega firmados por cada trabajador.
- La realización de pruebas de ajuste facial (fit test) para los trabajadores que utilizan respiradores de presión negativa.
- La capacitación documentada de los trabajadores en los riesgos de los humos de soldadura y en el uso de los EPP.
El incumplimiento de estas obligaciones puede derivar en sanciones administrativas de hasta 45 UIT, de conformidad con el Decreto Supremo N° 007-2017-TR, Reglamento de la Ley General de Inspección del Trabajo. En casos de enfermedades ocupacionales graves —como cáncer de pulmón o manganismo—, y cuando se acredite que el empleador no implementó los controles exigidos, la empresa puede enfrentar demandas por daños y perjuicios y, en los casos más graves, responsabilidades penales conforme al artículo 168-A del Código Penal peruano.
10. Referencias Normativas y Técnicas
- Ley N° 29783, Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo. Publicada el 20 de agosto de 2011. Artículos 56, 57 y 60.
- Decreto Supremo N° 005-2012-TR, Reglamento de la Ley N° 29783. Publicado el 25 de abril de 2012. Artículos 33 y 97.
- Ley N° 30222. Publicada el 11 de julio de 2014. Modifica la Ley N° 29783 y establece que la capacitación debe ser impartida por profesionales competentes.
- Decreto Supremo N° 024-2016-EM, Reglamento de Seguridad y Salud Ocupacional en Minería. Modificado por D.S. N° 023-2017-EM y D.S. N° 034-2023-EM.
- Decreto Supremo N° 011-2019-TR, Reglamento de Seguridad y Salud en el Trabajo para el Sector Construcción.
- Norma Técnica de Edificación G.050, Seguridad durante la Construcción. Aprobada por D.S. N° 010-2009-VIVIENDA.
- NTP 341.202:2019 — Soldadura. Seguridad en soldadura y procesos afines. Aprobada por INACAL.
- NTP-ISO 16321-2:2022 — Protección ocular y facial para uso ocupacional. Parte 2: Requisitos adicionales para los protectores utilizados durante la soldadura. Aprobada por R.D. Nº 012-2022-INACAL/DN.
- OSHA 29 CFR 1910.252 — Soldadura, corte y soldadura fuerte.
- OSHA 29 CFR 1910.1000 — Calidad del aire.
- NIOSH 42 CFR Part 84 — Certificación de respiradores.
- ANSI Z87.1 — Protección ocular y facial.
- ANSI Z49.1 — Seguridad en soldadura, corte y procesos afines.
- Decreto Supremo N° 007-2017-TR. Aprueba el Reglamento de la Ley General de Inspección del Trabajo.
- Convenio 155 de la OIT sobre seguridad y salud de los trabajadores. Ratificado por el Perú.
La identificación, evaluación y control de los riesgos de los humos de soldadura constituye una obligación legal, técnica y ética que alcanza a todos los empleadores cuyos trabajadores realizan operaciones de soldadura. La Ley N° 29783, el D.S. N° 005-2012-TR, el D.S. N° 024-2016-EM, la NTP 341.202:2019, la NTP-ISO 16321-2:2022 y los estándares internacionales OSHA 1910.252, NIOSH y ANSI Z87.1 configuran un marco normativo que obliga a los empleadores de todos los sectores —minería, construcción, industria, transporte, comercio y banca— a implementar la jerarquía de controles: desde la sustitución de materiales y la ventilación localizada por extracción, hasta la provisión de respiradores con filtros adecuados —N95, P95, N99, P99, P100 según la evaluación de la exposición—, caretas de soldar certificadas, gafas de seguridad y ropa de protección completa.
En regiones como Arequipa y Lima, donde la actividad minera, constructora e industrial concentra a miles de soldadores expuestos diariamente a humos metálicos, la protección frente a este riesgo no es una opción: es una obligación legal y una responsabilidad ética. La fiscalización de SUNAFIL —que puede imponer sanciones de hasta 45 UIT— no es la razón principal para controlar los humos de soldadura. La razón principal es que cada soldador que utiliza un respirador correctamente ajustado, que trabaja en un área ventilada, que no mete la cabeza en el humo y que conoce los riesgos de los metales que está fundiendo, está protegiendo su salud presente y futura frente a enfermedades que pueden manifestarse décadas después de la exposición. Porque los efectos de los humos de soldadura, a diferencia de otros riesgos laborales, no siempre son inmediatos: el cáncer de pulmón, el manganismo y la neumoconiosis se desarrollan silenciosamente, y cuando se diagnostican, el daño suele ser irreversible. Invertir en prevención hoy es la única forma de evitar el sufrimiento de mañana.