El ABC de los Primeros Auxilios

El ABC de los Primeros Auxilios

El ABC de los Primeros Auxilios

El ABC de los Primeros Auxilios en el Trabajo

Guía profesionalsobre el protocolo de evaluación primaria Vía Aérea, Respiración y Circulación conforme a la legislación peruana y los estándares internacionales del ILCOR y la IFRC, con aplicación en los sectores minería, construcción, industria, transporte, comercio y banca

En los primeros minutos posteriores a un accidente laboral, la capacidad del brigadista para evaluar correctamente a la víctima y priorizar las intervenciones determina, en gran medida, las posibilidades de supervivencia y la calidad de la recuperación. El ABC de los primeros auxilios —acrónimo de Vía Aérea (Airway), Respiración (Breathing) y Circulación (Circulation)— constituye el protocolo universal de evaluación primaria que permite identificar y tratar de forma inmediata las tres funciones vitales cuya alteración puede causar la muerte en cuestión de minutos. Este método, desarrollado a partir de la evidencia científica consolidada por el Comité Internacional de Enlace sobre Reanimación (ILCOR) y actualizado en sus guías de 2025, establece una secuencia de actuación que prioriza las intervenciones según su impacto sobre la supervivencia de la víctima.

La Ley N° 29783, Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo, y su reglamento aprobado por el Decreto Supremo N° 005-2012-TR imponen a todo empleador la obligación de organizar los primeros auxilios y de capacitar a los trabajadores en la atención de emergencias. El artículo 36 de la ley exige la organización de los primeros auxilios y de la atención de urgencia como función esencial del servicio de seguridad y salud en el trabajo, y el artículo 27 de su Reglamento establece que los trabajadores deben recibir capacitación adecuada y suficiente en esta materia. Complementan este marco el Decreto Supremo N° 024-2016-EM para el sector minería, el Decreto Supremo N° 011-2019-TR y la Norma Técnica de Edificación G.050 para el sector construcción, que exigen la implementación de brigadas de primeros auxilios capacitadas en la evaluación primaria y en las técnicas de soporte vital básico.

Este artículo ofrece una revisión profesional del ABC de los primeros auxilios, abordando cada uno de sus componentes, la técnica correcta de evaluación, el soporte vital básico, la capacitación obligatoria y las particularidades de su aplicación en los sectores minería, construcción, industria, transporte, comercio y banca en regiones como Arequipa y Lima y a nivel nacional.


1. Definición y Fundamento del Método ABC

El método ABC es el protocolo de evaluación primaria que todo brigadista de primeros auxilios debe aplicar ante una víctima inconsciente o en estado crítico. Sus siglas responden a las tres funciones vitales que deben ser evaluadas y aseguradas en este orden estricto:

  • A — Airway (Vía Aérea): Verificar que la vía aérea esté permeable y libre de obstrucciones que impidan el paso del aire hacia los pulmones.
  • B — Breathing (Respiración): Verificar que la víctima respire de manera espontánea y que la respiración sea eficaz.
  • C — Circulation (Circulación): Verificar la presencia de pulso, controlar las hemorragias externas y evaluar los signos de shock.

La secuencia A → B → C no es arbitraria. Responde a un principio fisiológico fundamental: sin vía aérea permeable no hay respiración, y sin respiración no hay circulación eficaz. Cada eslabón de la cadena depende del anterior. Por ello, el brigadista debe asegurar cada función antes de pasar a la siguiente, y si en algún momento se detecta un fallo en una de ellas —por ejemplo, la víctima deja de respirar—, debe interrumpir la evaluación y aplicar de inmediato la técnica correspondiente —en este caso, iniciar la reanimación cardiopulmonar—.


2. A — Vía Aérea (Airway)

La primera acción del método ABC consiste en asegurar que la vía aérea de la víctima esté permeable. La obstrucción de la vía aérea es la causa más rápida de muerte prevenible en el entorno laboral, ya que la falta de oxígeno causa daño cerebral irreversible en cuatro a seis minutos. Las causas más frecuentes de obstrucción son la caída de la lengua hacia la faringe posterior en víctimas inconscientes, la presencia de cuerpos extraños (prótesis dentales, alimentos, sangre, vómito) y el edema de glotis por reacciones alérgicas o quemaduras faciales.

2.1. Técnica de Apertura de la Vía Aérea

  • Maniobra frente-mentón: Es la técnica de elección cuando no se sospecha lesión cervical. El brigadista coloca una mano sobre la frente de la víctima y la inclina suavemente hacia atrás, mientras con los dedos de la otra mano eleva el mentón, desplazando la mandíbula hacia arriba y adelante. Esta maniobra separa la lengua de la pared posterior de la faringe, despejando la vía aérea.
  • Tracción mandibular: Es la técnica indicada cuando existe sospecha de lesión en la columna cervical —frecuente en caídas de altura en el sector construcción y en accidentes de transporte—. El brigadista coloca las manos a ambos lados de la cabeza de la víctima y, sin mover el cuello, tracciona la mandíbula hacia adelante, elevándola y despejando la vía aérea sin hiperextender la columna cervical.

2.2. Retirada de Cuerpos Extraños

Si tras abrir la vía aérea se observan cuerpos extraños visibles en la boca —prótesis dentales, alimentos, sangre, vómito—, deben ser retirados con un barrido de gancho con el dedo índice, siempre que sean claramente visibles y accesibles. Nunca debe realizarse un barrido digital a ciegas, ya que puede empujar el objeto hacia la profundidad de la vía aérea y agravar la obstrucción. Si la víctima respira, debe ser colocada en posición lateral de seguridad para prevenir la aspiración de vómito o sangre.

2.3. Obstrucción Completa de la Vía Aérea por Cuerpo Extraño

Si la víctima está consciente pero no puede toser, hablar ni respirar —signo universal de asfixia, llevándose las manos al cuello—, presenta una obstrucción completa de la vía aérea. El brigadista debe aplicar de inmediato la maniobra de Heimlich: colocarse detrás de la víctima, rodearla con los brazos, situar el puño sobre el epigastrio (entre el ombligo y el esternón) y realizar compresiones rápidas hacia adentro y hacia arriba para expulsar el cuerpo extraño. En mujeres embarazadas o personas con obesidad severa, las compresiones deben realizarse sobre el tórax en lugar del abdomen. En lactantes, la maniobra de Heimlich está contraindicada y debe aplicarse la combinación de golpes interescapulares y compresiones torácicas.


3. B — Respiración (Breathing)

Una vez asegurada la permeabilidad de la vía aérea, el segundo paso es verificar si la víctima respira. La evaluación de la respiración debe realizarse mediante la técnica Ver, Oír y Sentir (VOS) durante diez segundos: el brigadista acerca su mejilla a la boca de la víctima, mira el tórax para detectar si se eleva y desciende (Ver), escucha la salida del aire (Oír) y siente el aliento en su mejilla (Sentir).

3.1. Interpretación de los Hallazgos

  • Si la víctima respira normalmente: Debe ser colocada en posición lateral de seguridad para mantener la vía aérea permeable y prevenir la aspiración. El brigadista debe vigilar periódicamente la respiración hasta la llegada de los servicios médicos.
  • Si la víctima no respira o presenta respiración agónica (boqueos, jadeos): El brigadista debe iniciar de inmediato la reanimación cardiopulmonar (RCP), comenzando por las compresiones torácicas. La respiración agónica —respiraciones lentas, ruidosas e irregulares— no debe confundirse con una respiración eficaz y requiere la misma respuesta que la ausencia de respiración.

3.2. Posición Lateral de Seguridad

La posición lateral de seguridad (PLS) es la postura recomendada para víctimas inconscientes que respiran espontáneamente. Para colocarla, el brigadista sitúa el brazo más cercano a él en ángulo recto, flexiona la pierna opuesta, y gira el cuerpo de la víctima hacia un lado, apoyando la cabeza sobre la mano extendida. Esta posición mantiene la vía aérea abierta, permite el drenaje de fluidos por la boca y previene la obstrucción por la lengua o por vómito.


4. C — Circulación (Circulation)

El tercer paso del método ABC consiste en evaluar y asegurar la circulación sanguínea. Las prioridades del brigadista en esta fase son: verificar la presencia de pulso, controlar las hemorragias externas que puedan comprometer la vida de la víctima y detectar los signos de shock.

4.1. Verificación del Pulso

El brigadista debe verificar la presencia de pulso durante un máximo de diez segundos. En adultos, el pulso se palpa en la arteria carótida (en el cuello, a ambos lados de la tráquea). En lactantes, se palpa en la arteria braquial (en la cara interna del brazo). Si no se detecta pulso, debe iniciarse de inmediato la reanimación cardiopulmonar (RCP).

4.2. Control de Hemorragias Externas

Las hemorragias externas constituyen una de las principales causas de muerte prevenible en el entorno laboral, especialmente en los sectores minería, construcción e industria. El control de la hemorragia se realiza aplicando presión directa sobre la herida con apósitos estériles o, en su defecto, con un paño limpio. Si la hemorragia no cede, se aplica un vendaje compresivo sin retirar el apósito empapado. En hemorragias masivas en extremidades que no responden a la presión directa, puede utilizarse un torniquete comercial, aplicado a una distancia de 5 a 7 centímetros por encima de la herida, anotando la hora de colocación.

4.3. Identificación de Signos de Shock

El shock es un estado de insuficiencia circulatoria que puede conducir a la muerte si no se trata de inmediato. Los signos que el brigadista debe identificar son: palidez generalizada, sudoración fría y pegajosa, pulso rápido y débil, respiración acelerada, confusión, ansiedad y pérdida progresiva del nivel de consciencia. Ante la sospecha de shock, el brigadista debe tumbar a la víctima en posición horizontal con las piernas ligeramente elevadas —siempre que no exista sospecha de fractura de columna—, mantenerla abrigada con una manta térmica y no administrar líquidos ni alimentos por vía oral.


5. Soporte Vital Básico y Reanimación Cardiopulmonar

Si la evaluación ABC revela que la víctima no respira y no tiene pulso, el brigadista debe iniciar de inmediato la reanimación cardiopulmonar (RCP). Las guías del ILCOR 2025 y de la AHA 2025 establecen la secuencia C-A-B (Circulación, Vía Aérea, Respiración) para la RCP en adultos: iniciar con 30 compresiones torácicas, seguidas de 2 ventilaciones de rescate, repitiendo el ciclo hasta la llegada de los servicios médicos o la recuperación de la víctima.

5.1. Técnica de Compresiones Torácicas en Adultos

  • Colocar a la víctima boca arriba sobre una superficie rígida y plana.
  • Arrodillarse a un lado de la víctima, a la altura del tórax.
  • Colocar el talón de una mano en el centro del pecho, sobre el esternón (mitad inferior).
  • Colocar la otra mano sobre la primera y entrelazar los dedos.
  • Con los brazos estirados y los hombros alineados sobre el punto de compresión, realizar compresiones firmes y rápidas a una profundidad de 5 a 6 centímetros.
  • Mantener una frecuencia de 100 a 120 compresiones por minuto.
  • Permitir que el tórax se expanda completamente después de cada compresión, sin despegar las manos.
  • Alternar 30 compresiones con 2 ventilaciones de rescate (relación 30:2).

5.2. Ventilaciones de Rescate

Después de cada serie de 30 compresiones, el brigadista debe realizar dos ventilaciones de rescate. Para ello, abre la vía aérea mediante la maniobra frente-mentón, pinza la nariz de la víctima, sella su boca con la suya y sopla durante un segundo, observando la elevación del tórax. Si el brigadista no está capacitado para realizar ventilaciones o no se siente cómodo haciéndolo, debe continuar con compresiones torácicas continuas (RCP solo con las manos) hasta la llegada de los servicios médicos o la llegada de un desfibrilador externo automático (DEA).

5.3. Uso del Desfibrilador Externo Automático (DEA)

El DEA es un dispositivo que analiza el ritmo cardíaco y administra una descarga eléctrica si detecta una arritmia desfibrilable. Las guías del ILCOR 2025 insisten en ampliar la red de DEA en los lugares de trabajo. El brigadista debe estar capacitado para utilizarlo: encender el dispositivo, colocar los parches sobre el pecho desnudo de la víctima según las indicaciones gráficas, y seguir las instrucciones de voz del equipo. Mientras el DEA analiza o administra la descarga, nadie debe tocar a la víctima.


6. Marco Normativo del ABC de los Primeros Auxilios en el Perú

6.1. La Ley N° 29783 y el Decreto Supremo N° 005-2012-TR

La Ley N° 29783, Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo, establece en su artículo 36, inciso j), la obligación del empleador de organizar los primeros auxilios y la atención de urgencia como función esencial del servicio de seguridad y salud en el trabajo. El artículo 60 establece la obligación de proporcionar equipos de protección personal adecuados y de verificar su uso efectivo.

El Decreto Supremo N° 005-2012-TR, Reglamento de la Ley N° 29783, desarrolla estas obligaciones: el artículo 27 exige que los trabajadores reciban capacitación adecuada y suficiente en materia de primeros auxilios; el artículo 33, inciso f), obliga a llevar un Registro de Equipos de Seguridad o Emergencia, en el que deben constar todos los botiquines, camillas, desfibriladores y demás equipos de primeros auxilios disponibles en el centro de trabajo; y el artículo 69 declara de forma imperativa que el empleador deberá proveer y mantener en condiciones de uso idóneo los botiquines de primeros auxilios.

6.2. Normativa Sectorial

  • Minería: El Decreto Supremo N° 024-2016-EM, Reglamento de Seguridad y Salud Ocupacional en Minería, y sus modificatorias D.S. N° 023-2017-EM y D.S. N° 034-2023-EM, exigen que los titulares mineros implementen brigadas de primeros auxilios capacitadas en la evaluación primaria y en las técnicas de soporte vital básico. En regiones como Arequipa, Moquegua y Áncash, el cumplimiento de estas disposiciones es fiscalizado tanto por OSINERGMIN como por SUNAFIL.
  • Construcción: El Decreto Supremo N° 011-2019-TR, Reglamento de Seguridad y Salud en el Trabajo para el Sector Construcción, y la Norma Técnica de Edificación G.050, aprobada por Decreto Supremo N° 010-2009-VIVIENDA, exigen que el plan de seguridad y salud de la obra contemple la formación de brigadistas de primeros auxilios y la dotación de botiquines implementados. El Anexo 3 del D.S. N° 011-2019-TR detalla el equipamiento básico para los botiquines de primeros auxilios en las obras de construcción.
  • Transporte, Industria, Comercio y Banca: Para estos sectores rige la normativa general —Ley N° 29783 y D.S. N° 005-2012-TR—, complementada por las disposiciones sobre riesgos específicos de cada actividad.

6.3. Normas Internacionales de Referencia

  • ILCOR 2025 — Consenso Científico con Recomendaciones de Tratamiento (CoSTR): El Comité Internacional de Enlace sobre Reanimación actualiza periódicamente la evidencia científica que sustenta los protocolos de reanimación y primeros auxilios a nivel mundial.
  • IFRC 2025 — Directrices Internacionales de Primeros Auxilios, Resucitación y Educación: La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja proporciona un marco global para la formación en primeros auxilios.
  • ANSI/ISEA Z308.1-2021: Norma estadounidense que establece los requisitos mínimos para botiquines de primeros auxilios en el lugar de trabajo, clasificándolos en Clase A (para lesiones comunes) y Clase B (para lesiones de mayor gravedad o entornos de alto riesgo).
  • OSHA 29 CFR 1910.151: Norma de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional de los Estados Unidos que exige la disponibilidad inmediata de suministros de primeros auxilios y personal capacitado en todos los centros de trabajo.

7. Integración del Método ABC con la Conducta PAS

El método ABC no se aplica de forma aislada, sino que se integra en un protocolo más amplio de actuación ante emergencias conocido como conducta PAS: Proteger, Avisar y Socorrer. El brigadista debe aplicar esta secuencia antes de iniciar la evaluación ABC:

  • Proteger: Verificar que la escena sea segura para el rescatador y para la víctima, eliminando riesgos secundarios como tráfico vehicular, maquinaria en movimiento, riesgo de derrumbe, presencia de gases tóxicos o cables eléctricos caídos. En el sector minería, esto implica verificar la estabilidad del macizo rocoso y la calidad del aire antes de ingresar a una labor donde se ha producido un accidente.
  • Avisar: Activar el sistema de emergencias notificando a los servicios médicos e indicando el tipo de accidente, el lugar exacto, el número de víctimas y su estado aparente. En operaciones mineras subterráneas, debe indicarse con precisión el nivel y la coordenada de la labor.
  • Socorrer: Aplicar el método ABC y las técnicas de primeros auxilios que correspondan, siempre que el brigadista tenga la formación necesaria para ello.

8. Capacitación Obligatoria en el Método ABC

La Ley N° 29783 y el D.S. N° 005-2012-TR exigen que los trabajadores designados como brigadistas de primeros auxilios reciban capacitación específica y documentada. La Ley N° 30222 reforzó esta obligación al establecer que la capacitación debe ser impartida por profesionales competentes y con experiencia en la materia. Los contenidos mínimos de esta capacitación deben incluir:

  • Fundamento y secuencia del método ABC (Vía Aérea, Respiración, Circulación).
  • Integración del método ABC con la conducta PAS (Proteger, Avisar, Socorrer).
  • Técnicas de apertura de la vía aérea: maniobra frente-mentón y tracción mandibular.
  • Evaluación de la respiración mediante la técnica Ver, Oír y Sentir (VOS).
  • Técnica de reanimación cardiopulmonar (RCP) en adultos (relación 30:2, frecuencia 100-120 compresiones por minuto).
  • Uso del desfibrilador externo automático (DEA).
  • Control de hemorragias externas mediante presión directa, vendaje compresivo y torniquete.
  • Posición lateral de seguridad.
  • Maniobra de Heimlich para la desobstrucción de la vía aérea por cuerpo extraño.

Esta capacitación debe impartirse al inicio de la designación como brigadista y, posteriormente, de manera periódica con una frecuencia mínima anual, y debe quedar documentada en el Registro de Inducción, Capacitación, Entrenamiento y Simulacros de Emergencia establecido en el inciso g) del Artículo 33 del D.S. N° 005-2012-TR.


9. Aplicación del Método ABC en los Sectores Productivos del Perú

9.1. Minería

En el sector minería, el método ABC debe adaptarse a las condiciones extremas de las labores subterráneas y de tajo abierto. Los escenarios de aplicación más frecuentes incluyen la intoxicación por gases (monóxido de carbono), el traumatismo por desprendimiento de rocas, las caídas en piques inclinados y los atrapamientos por maquinaria pesada. La fase A es especialmente crítica en víctimas de intoxicación, que pueden presentar obstrucción de la vía aérea por vómito o por relajación de la lengua. La fase C adquiere una importancia vital en politraumatismos por desprendimiento, donde el riesgo de shock hipovolémico por hemorragia interna es muy elevado. El D.S. N° 024-2016-EM exige que los refugios mineros cuenten con un botiquín de primeros auxilios, dos botellas de oxígeno con mascarilla y autorescatadores, elementos indispensables para la aplicación del método ABC en interior de mina. En regiones como Arequipa, Moquegua y Áncash, la fiscalización de estas obligaciones es realizada tanto por OSINERGMIN como por SUNAFIL.

9.2. Construcción

En el sector construcción, el método ABC se aplica en escenarios de caídas de altura —donde la fase A exige extremar la precaución para no movilizar la columna cervical—, atrapamientos por derrumbes, golpes por objetos en movimiento y contactos eléctricos. La fase C es prioritaria en amputaciones traumáticas y hemorragias masivas por cortes con herramientas. El D.S. N° 011-2019-TR y la Norma G.050 exigen que el plan de seguridad y salud de la obra contemple la formación de brigadistas en el método ABC y la dotación de botiquines implementados. En las obras de Lima, la alta rotación de personal obliga a reforzar la capacitación al inicio de cada nueva incorporación.

9.3. Industria

En el sector industrial, el método ABC se aplica en escenarios de atrapamiento en máquinas, quemaduras por contacto con superficies calientes o productos químicos, intoxicaciones por fugas de gases y electrocuciones. La fase A es crítica en víctimas de inhalación de humo o gases tóxicos, que pueden presentar edema de glotis y obstrucción de la vía aérea superior. La fase C es prioritaria en hemorragias por amputaciones en máquinas y en el control del shock en grandes quemados. La R.M. N° 375-2008-TR proporciona el marco para la evaluación de los riesgos ergonómicos, que también deben ser considerados en la prevención de accidentes.

9.4. Transporte, Comercio y Banca

En los sectores transporte, comercio y banca, el método ABC se aplica en escenarios de accidentes de tránsito, caídas al mismo nivel, atragantamientos durante las comidas en los comedores laborales, paros cardíacos súbitos y hemorragias. La maniobra de Heimlich —indicada en la fase A para la desobstrucción de la vía aérea por cuerpo extraño— es una competencia de especial relevancia en los comedores y áreas de descanso de todos los sectores. La normativa general —Ley N° 29783 y D.S. N° 005-2012-TR— es plenamente aplicable a estos sectores, y el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) exige que los vehículos de transporte terrestre de pasajeros y carga cuenten con un botiquín de primeros auxilios.


10. Fiscalización de SUNAFIL y Consecuencias del Incumplimiento

La Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (SUNAFIL) verifica el cumplimiento de las obligaciones en materia de primeros auxilios y capacitación en el método ABC. Durante una visita inspectiva, los inspectores de trabajo verifican:

  • La existencia de brigadistas de primeros auxilios designados y capacitados en el método ABC.
  • La capacitación documentada de los brigadistas en la evaluación primaria, la RCP, el uso del DEA y el control de hemorragias.
  • La dotación de botiquines de primeros auxilios en todas las áreas de trabajo, con los elementos necesarios para la atención de emergencias.
  • La existencia del Registro de Equipos de Seguridad o Emergencia y del Registro de Inducción, Capacitación, Entrenamiento y Simulacros de Emergencia, con la documentación actualizada.
  • La inclusión de la capacitación en el método ABC en el Programa Anual de SST y en el Plan Anual de Capacitación.

El incumplimiento de estas obligaciones puede derivar en sanciones administrativas de hasta 45 UIT, de conformidad con el Decreto Supremo N° 007-2017-TR, Reglamento de la Ley General de Inspección del Trabajo. En casos de accidentes con consecuencias graves o fatales, y cuando se acredite que la falta de capacitación en primeros auxilios o la ausencia de equipos de emergencia contribuyó al daño, puede configurarse el delito de atentado contra las condiciones de seguridad e higiene industriales, tipificado en el artículo 168-A del Código Penal peruano, con penas privativas de libertad para los responsables.


11. Referencias Normativas y Técnicas

  1. Ley N° 29783, Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo. Publicada el 20 de agosto de 2011. Artículos 36, 60 y 68: obligación de organizar los primeros auxilios y capacitar a los trabajadores.
  2. Decreto Supremo N° 005-2012-TR, Reglamento de la Ley N° 29783. Publicado el 25 de abril de 2012. Artículos 27, 33, 42 y 69: registros obligatorios, capacitación y obligación de proveer botiquines.
  3. Ley N° 30222. Publicada el 11 de julio de 2014. Modifica la Ley N° 29783 y establece que la capacitación debe ser impartida por profesionales competentes.
  4. Decreto Supremo N° 024-2016-EM, Reglamento de Seguridad y Salud Ocupacional en Minería. Modificado por los D.S. N° 023-2017-EM y D.S. N° 034-2023-EM.
  5. Decreto Supremo N° 011-2019-TR, Reglamento de Seguridad y Salud en el Trabajo para el Sector Construcción. Anexo 3: equipamiento básico para botiquines de primeros auxilios.
  6. Norma Técnica de Edificación G.050, Seguridad durante la Construcción. Aprobada por Decreto Supremo N° 010-2009-VIVIENDA.
  7. ILCOR 2025 — Consenso Científico con Recomendaciones de Tratamiento (CoSTR). Comité Internacional de Enlace sobre Reanimación.
  8. IFRC 2025 — Directrices Internacionales de Primeros Auxilios, Resucitación y Educación. Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.
  9. ANSI/ISEA Z308.1-2021 — Requisitos mínimos para botiquines de primeros auxilios en el lugar de trabajo.
  10. OSHA 29 CFR 1910.151 — Servicios médicos y primeros auxilios.
  11. Decreto Supremo N° 007-2017-TR. Aprueba el Reglamento de la Ley General de Inspección del Trabajo.

El ABC de los primeros auxilios constituye el protocolo universal de evaluación primaria que todo brigadista de primeros auxilios debe dominar. Su secuencia —Vía Aérea, Respiración, Circulación— responde a un principio fisiológico fundamental: sin vía aérea permeable no hay respiración, y sin respiración no hay circulación eficaz. Las guías del ILCOR 2025 y de la IFRC 2025 proporcionan el marco técnico de referencia que sustenta este protocolo, y la Ley N° 29783, el D.S. N° 005-2012-TR, el D.S. N° 024-2016-EM, el D.S. N° 011-2019-TR y la Norma G.050 configuran el marco normativo que obliga a los empleadores de todos los sectores —minería, construcción, industria, transporte, comercio y banca— a capacitar a sus brigadistas en su aplicación y a documentar todas estas actividades.

En regiones como Arequipa y Lima, donde la actividad económica concentra a miles de trabajadores expuestos diariamente a riesgos de accidentes, la formación en el método ABC no es una opción: es una obligación legal y una responsabilidad ética. Cada brigadista que sabe abrir una vía aérea obstruida, que sabe reconocer una respiración agónica y que sabe iniciar una reanimación cardiopulmonar de calidad es un eslabón fundamental de la cadena de supervivencia en el entorno laboral. Y esa cadena, cuando funciona, salva vidas.