Inmovilización Correcta de Fracturas y Esguinces en el Trabajo

Inmovilización Correcta de Fracturas y Esguinces en el Trabajo
Primeros Auxilios

Inmovilización de Fracturas y Esguinces

Capacitacion en Primeros Auxilios

Inmovilización Correcta de Fracturas y Esguinces en el Trabajo

Guía profesional para la atención inmediata de traumatismos osteomusculares en los sectores minería, construcción, industria y transporte en el Perú

En el dinámico entorno de la seguridad y salud en el trabajo a nivel nacional, los traumatismos osteomusculares —como fracturas y esguinces— representan una de las principales causas de incapacidad temporal y permanente. En regiones como Arequipa, con una intensa actividad en el sector minería, o en Lima, con un crecimiento constante en el sector construcción, la correcta inmovilización de una lesión en los primeros minutos puede significar la diferencia entre una recuperación funcional completa y una secuela irreversible. La inmovilización correcta de fracturas y esguinces no es una competencia opcional: es una obligación técnica, legal y ética para todo brigadista de primeros auxilios.

Este artículo ofrece una revisión profesional de las técnicas de inmovilización en el entorno laboral peruano, abordando la diferenciación anatómica entre fractura y esguince, los principios fundamentales de actuación, los materiales improvisados disponibles en el entorno de trabajo y los protocolos específicos según la región corporal afectada. Todo ello enmarcado en el cumplimiento de la Ley N° 29783, Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo y normativas sectoriales como el D.S. 024-2016-EM para el sector minero y la Norma Técnica de Edificación G.050 para el sector construcción.


1. Diferenciación Anatómica y Diagnóstico de Campo

El primer paso para una inmovilización correcta es comprender la naturaleza de la lesión. En el entorno laboral, donde no se cuenta con equipos de diagnóstico por imagen, el brigadista debe basarse en la observación clínica y en los signos y síntomas que presenta el trabajador lesionado.

1.1. Fractura: Ruptura de la Continuidad Ósea

Una fractura es la pérdida de continuidad de un hueso, provocada por un impacto directo, una torsión extrema o una caída de altura. En el ámbito del transporte y la construcción, las fracturas más frecuentes afectan a los miembros superiores (caídas sobre la mano extendida) y a los miembros inferiores (atrapamientos o caídas desde andamios). Los signos clínicos que debe identificar el brigadista incluyen deformidad visible, crepitación (sensación de rozamiento óseo al tacto), incapacidad total de movimiento, dolor intenso localizado y edema de aparición inmediata.

El riesgo principal de una fractura no inmovilizada adecuadamente es el daño vascular o nervioso causado por los fragmentos óseos, así como el shock hemorrágico en el caso de fracturas abiertas o de huesos largos como el fémur.

1.2. Esguince: Lesión de los Ligamentos Articulares

Un esguince es una lesión de los ligamentos que estabilizan una articulación, producida por un movimiento brusco que supera el rango normal de movimiento. En el sector industrial y de manufactura, los esguinces de tobillo y muñeca son especialmente comunes debido a los movimientos repetitivos y a las superficies de trabajo irregulares. Los signos clínicos incluyen dolor localizado que aumenta con la palpación, hinchazón progresiva (no inmediata), hematoma diferido, inestabilidad articular y movimiento limitado pero posible.

El riesgo principal de un esguince mal tratado es la cronicidad de la lesión ligamentosa, que puede derivar en inestabilidad articular permanente si no se aplica la inmovilización y el reposo adecuados.

1.3. Regla de Oro en Campo

Si existe duda entre fractura y esguince, se debe asumir siempre que se trata de una fractura y proceder a la inmovilización completa. Nunca se debe intentar "reacomodar" un hueso ni forzar la articulación para confirmar el diagnóstico, ya que esta maniobra puede agravar la lesión de forma irreversible.


2. Principios Fundamentales de la Inmovilización en el Entorno Laboral

La técnica de inmovilización en el lugar de trabajo debe regirse por una serie de principios que garanticen la seguridad del lesionado y eviten la revictimización. Estos principios son de aplicación obligatoria en todos los sectores —minería, construcción, industria y transporte— y están alineados con los estándares internacionales de primeros auxilios y con la Ley N° 29783.

2.1. La Regla de los Cinco "NO" en Traumatismos Osteomusculares

Todo brigadista debe internalizar las siguientes prohibiciones fundamentales:

  1. NO reducir la fractura: no intentar enderezar ni realinear el hueso bajo ninguna circunstancia.
  2. NO masajear ni aplicar calor local en las primeras 48 horas posteriores a la lesión.
  3. NO permitir que el lesionado se levante, camine o apoye peso sobre el miembro afectado.
  4. NO administrar alimentos, bebidas ni medicamentos que puedan enmascarar los síntomas o complicar una posible intervención quirúrgica.
  5. NO retirar el calzado si existe sospecha de fractura de tobillo o pie: el zapato actúa como férula natural y contiene el edema.

2.2. Principios Técnicos de la Inmovilización Correcta

  • Inmovilizar las articulaciones proximal y distal al hueso fracturado: por ejemplo, en una fractura de antebrazo, se debe inmovilizar la muñeca y el codo.
  • Acolchar las prominencias óseas con algodón, gasa, toallas o cualquier textil limpio disponible en el entorno laboral.
  • Verificar la circulación distal antes, durante y después de la inmovilización, comprobando que los dedos mantengan coloración rosada, temperatura cálida, sensibilidad al tacto y movilidad activa.
  • Utilizar vendas triangulares o cintas de embalaje para la sujeción, sin aplicar una presión excesiva que pueda provocar síndrome compartimental.
  • Elevar el miembro lesionado siempre que sea posible, para controlar el edema y reducir el dolor.
  • Aplicar frío local envuelto en un paño limpio, en ciclos de 15 minutos de aplicación y 15 minutos de descanso, para minimizar la inflamación.

3. Materiales Improvisados para Inmovilización en el Entorno Laboral

En el contexto de la seguridad laboral peruana, el brigadista debe estar capacitado para transformar objetos cotidianos del entorno de trabajo en instrumentos de inmovilización eficaces. A continuación, se presenta un inventario técnico de materiales improvisados, clasificados según el sector de aplicación:

3.1. Sector Construcción y Minería

  • Tablones de obra o listones de madera: Férulas rígidas para inmovilización de fémur, tibia o antebrazo. Deben revisarse cuidadosamente para eliminar astillas, clavos o bordes cortantes antes de su uso.
  • Tubos de PVC o mangueras industriales: Férulas para pierna o antebrazo. Si es necesario, pueden abrirse longitudinalmente para adaptarse al contorno del miembro.
  • Cartón de embalaje grueso: Férulas bivalva para antebrazo, tobillo y pierna. Debe estar seco, sin grapas metálicas y con la rigidez suficiente para mantener la inmovilización.
  • Cinturones de seguridad o arneses: Elementos de sujeción para fijar las férulas al miembro o al tronco.

3.2. Sector Industrial y Transporte

  • Revistas o periódicos gruesos: Férulas para muñeca, tobillo o dedos. Deben doblarse en forma de acordeón para aumentar su rigidez.
  • Reglas metálicas o de madera: Férulas para fracturas de muñeca (férula en paleta) o dedos.
  • Cinta de embalar o duct tape: Sujeción de férulas. Nunca debe aplicarse directamente sobre la piel, ya que puede causar lesiones por compresión o reacciones alérgicas.
  • Toallas, camisetas o trapos limpios: Material de acolchado para rellenar los espacios entre la férula y la piel, protegiendo las prominencias óseas y actuando como barrera biológica.
  • Bolsas de hielo industrial: Aplicación de frío local para el control del edema. Deben envolverse en un paño antes de su aplicación.
  • Mochilas, cajas o recipientes rígidos: Elementos para la elevación del miembro inferior, estabilizándolos adecuadamente para que no resbalen.

4. Técnicas de Inmovilización según la Región Anatómica

La técnica de inmovilización debe adaptarse a la zona del cuerpo afectada. A continuación se detallan los protocolos específicos para cada región anatómica, aplicables en los sectores de minería, construcción, industria y transporte en el Perú.

4.1. Miembro Superior: Clavícula, Húmero y Codo

Para las fracturas de clavícula y húmero, la técnica de elección es el cabestrillo, que puede confeccionarse con una venda triangular, una camiseta doblada o cualquier textil resistente. El brazo lesionado debe colocarse en posición funcional (codo flexionado a 90 grados) y el antebrazo apoyado sobre el pecho del paciente. Adicionalmente, se debe aplicar un vendaje de fijación al tronco, rodeando el brazo y el pecho con otra venda o cinturón, para evitar cualquier movimiento del miembro durante el traslado.

4.2. Miembro Superior: Antebrazo y Muñeca

Las fracturas de antebrazo requieren una férula bivalva confeccionada con cartón grueso o tablones, que abarque desde el codo hasta la palma de la mano. Para las fracturas de muñeca, se utiliza una férula en paleta sobre la superficie palmar, que puede improvisarse con una regla metálica, una paleta de pintor o varias revistas dobladas en acordeón. En ambos casos, la mano debe quedar en posición funcional, con los dedos ligeramente flexionados.

4.3. Miembro Superior: Dedos

La técnica de buddy taping (fijación al dedo adyacente) es la indicada para fracturas o esguinces de los dedos de la mano. Se coloca un pequeño elemento rígido a modo de férula (un palito de paleta de helado, un lapicero sin tinta o un cartón fino) sobre la cara dorsal del dedo lesionado, y se fija al dedo sano contiguo con esparadrapo o cinta adhesiva. El acolchado entre los dedos es imprescindible para evitar maceración y úlceras por presión.

4.4. Miembro Inferior: Fémur

La fractura de fémur es una de las lesiones más graves que puede ocurrir en el entorno laboral, especialmente en los sectores de minería y construcción. Requiere la participación de mínimo cuatro personas para un traslado seguro. La técnica consiste en la tracción manual suave y continua del tobillo y la rodilla, manteniendo la pierna alineada, mientras se colocan tablas laterales (desde la axila hasta el tobillo) fijadas con cinturones o vendas en cinco puntos: pecho, cadera, muslo, rodilla y tobillo. Nunca se debe movilizar a un paciente con sospecha de fractura de fémur sin la tracción adecuada, ya que el movimiento de los fragmentos óseos puede aumentar la hemorragia interna (el fémur puede acumular hasta un litro de sangre en su interior).

4.5. Miembro Inferior: Pierna y Tobillo

Para las fracturas de tibia y peroné, se utilizan férulas bivalva con tablones, tubos de PVC o cartón grueso, que abarquen desde la rodilla hasta el tobillo. En el caso específico del tobillo, se emplea una férula en "U" que envuelva la planta del pie y ascienda por ambos lados de la pierna. Si existe sospecha de fractura de tobillo, el zapato no debe retirarse bajo ninguna circunstancia, ya que actúa como contención natural del edema y como férula funcional.

4.6. Columna Vertebral

Ante cualquier sospecha de fractura vertebral —frecuente en caídas de altura en el sector construcción o en accidentes de transporte—, el protocolo exige la inmovilización completa de la columna en bloque. El paciente no debe ser movido en absoluto, salvo que exista un riesgo inminente para su vida (incendio, derrumbe, explosión). La cabeza, el cuello y el tronco deben mantenerse alineados en todo momento, y la movilización debe realizarse con una tabla espinal rígida o, en su defecto, con un elemento improvisado como una puerta, un tablón ancho o una camilla rígida. Un mínimo de cuatro personas es necesario para garantizar la estabilidad durante el traslado.


5. Transporte del Lesionado y Coordinación con Servicios Médicos

Una vez realizada la inmovilización, el siguiente paso crítico es el traslado del trabajador lesionado al centro asistencial más cercano. Este proceso debe cumplir con los siguientes requisitos:

  • Evaluar la necesidad real de movilización: si la ambulancia puede acceder al lugar del accidente, se debe esperar al personal sanitario especializado.
  • Técnica de traslado manual: en espacios reducidos (interior de minas subterráneas en Arequipa, obras de construcción en Lima), se puede emplear la técnica de silla de manos con cuatro personas para miembros inferiores, o el arrastre con cobertor en caso de necesidad extrema.
  • Comunicación clara con el personal médico: el brigadista debe informar sobre el mecanismo de lesión, la hora del accidente, las técnicas de inmovilización aplicadas, el estado hemodinámico del paciente (nivel de consciencia, pulso, respiración) y cualquier cambio observado durante el traslado.
  • Documentación del incidente: el accidente debe quedar registrado en el libro de actas del Comité de Seguridad y Salud en el Trabajo, conforme a lo establecido en la Ley N° 29783 y su reglamento.

6. Marco Legal y Normativo Peruano

La obligación de capacitar a los trabajadores en primeros auxilios y de contar con brigadistas preparados para la inmovilización de fracturas y esguinces se sustenta en las siguientes disposiciones legales:

6.1. Ley N° 29783 y su Reglamento

La Ley N° 29783, Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo, y su reglamento aprobado por el Decreto Supremo N° 005-2012-TR, establecen el principio de prevención y la obligación del empleador de garantizar la seguridad y salud de los trabajadores en todos los aspectos relacionados con el trabajo. El artículo 56 dispone la realización de la identificación de peligros y evaluación de riesgos (IPER), mientras que el artículo 57 exige la adopción de medidas de control siguiendo la jerarquía de controles.

6.2. Normativa Sectorial

  • Minería: el Reglamento de Seguridad y Salud Ocupacional en Minería, aprobado por el Decreto Supremo N° 024-2016-EM y modificado por los Decretos Supremos N° 023-2017-EM y N° 034-2023-EM, exige la implementación de sistemas de gestión de seguridad y la capacitación continua de los trabajadores en primeros auxilios.
  • Construcción: la Norma Técnica de Edificación G.050 regula la seguridad durante la construcción en el Perú, exigiendo la implementación de un plan de seguridad y salud en el trabajo que contemple la formación de brigadistas y la disponibilidad de equipos de primeros auxilios.
  • Transporte: el Reglamento Nacional de Administración de Transporte y normas complementarias establecen requisitos de seguridad operativa que incluyen la capacitación del personal en primeros auxilios.

6.3. Fiscalización y Sanciones

La Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (SUNAFIL), a través del Protocolo de Inspección de 2022, verifica el cumplimiento de las obligaciones de capacitación en primeros auxilios y de disponibilidad de botiquines equipados en los centros de trabajo. La omisión de estas obligaciones constituye una infracción muy grave, sancionable con multas de hasta 45 UIT.


7. Ejemplos Prácticos de Inmovilización en el Entorno Laboral Peruano

7.1. Caída de Altura en Construcción (Lima)

Un trabajador de una obra de edificación en Lima sufre una caída desde un andamio a 2 metros de altura, con sospecha de fractura de antebrazo y de tobillo. El brigadista asegura primero la escena, verificando que el andamio no presente riesgo de colapso adicional. Aplica el protocolo de inmovilización: para el antebrazo, improvisa una férula bivalva con cartón de embalaje y la fija con cinta de embalar, inmovilizando codo y muñeca. Para el tobillo, confecciona una férula en "U" con cartón grueso, manteniendo el zapato puesto. Verifica la circulación distal en ambos miembros, comprobando que los dedos mantengan coloración rosada y sensibilidad. Registra el incidente en el formato de accidentes de obra según la Norma G.050 y coordina el traslado al centro de salud ocupacional más cercano.

7.2. Atrapamiento en Minería Subterránea (Arequipa)

En una unidad minera de Arequipa, un trabajador sufre el atrapamiento de la pierna derecha por el desprendimiento de una roca en una labor subterránea. Tras ser liberado por sus compañeros, el brigadista evalúa la lesión y sospecha una fractura de tibia y peroné. Con los materiales disponibles en el tópico de la mina, improvisa una férula bivalva con tablones de madera forrados con toallas limpias, inmovilizando la rodilla y el tobillo. La evacuación se realiza en camilla rígida, con tracción suave y continua de la pierna, cumpliendo con los protocolos de emergencia establecidos en el D.S. 024-2016-EM. El trabajador es trasladado a la clínica ocupacional contratada por la empresa, donde se confirma la fractura y se procede a la reducción quirúrgica.

7.3. Accidente de Tránsito en el Sector Transporte (Carretera Nacional)

Un conductor de una empresa de transporte de carga pesada sufre un accidente en una carretera a nivel nacional. El vehículo se despista y el conductor es proyectado fuera de la cabina, con sospecha de fractura de fémur derecho y de clavícula izquierda. El brigadista que viaja como copiloto asegura la zona (colocación de triángulos de señalización, balizas y luces de emergencia) y procede a la inmovilización: para el fémur, utiliza tablas de la estiba del camión, fijándolas con cinturones de seguridad en cinco puntos, con tracción manual suave. Para la clavícula, improvisa un cabestrillo con una camiseta y un vendaje de fijación al tronco. Comunica el incidente a la central de emergencias de la empresa y solicita una ambulancia, informando con precisión la ubicación GPS y el estado del lesionado.


La inmovilización correcta de fracturas y esguinces en el entorno laboral es una competencia técnica que ningún brigadista de primeros auxilios puede desconocer. En los sectores de minería, construcción, industria y transporte, donde los accidentes osteomusculares representan una proporción significativa de la siniestralidad laboral, la actuación en los primeros quince minutos posteriores al trauma determina el pronóstico funcional del trabajador lesionado.

En regiones como Arequipa y Lima, donde la actividad minera y constructora concentran un alto porcentaje de la fuerza laboral, la adopción de protocolos estandarizados de inmovilización —con materiales improvisados o con equipos específicos— permite a las empresas no solo cumplir con las obligaciones de la Ley N° 29783 y normativas sectoriales como el D.S. 024-2016-EM o la Norma G.050, sino también fortalecer su cultura preventiva mediante una respuesta rápida, técnica y segura ante los accidentes osteomusculares.

Integrar la formación en inmovilización dentro del plan de capacitación anual de los brigadistas es, en última instancia, una decisión estratégica que demuestra el compromiso de la organización con la prevención de secuelas graves y la mejora continua de los controles que protegen la vida y la salud de los trabajadores peruanos.